Lo que creo…

El trabajo que realizo en Armonium está fundamentado en un conjunto de creencias que comparto con ustedes.

 1.    Los seres humanos son esencialmente buenos.

He encontrado que la mayoría de los seres humanos son honestos y quieren hacer lo que consideran correcto. Con esas expectativas, rara vez me defraudo.

2.     Cada ser humano hace lo mejor que puede con los recursos disponibles en el momento.

A diario tomamos decisiones bajo las condiciones físicas, emocionales, mentales y espirituales que experimentamos en ese momento. Cada una de estas decisiones trae consecuencias. Posteriormente no podemos mirar hacia atrás y juzgarnos o juzgar la decisión en el contexto del presente. En Armonium respetamos sin juzgar tus acciones.

3.     No existen errores, solo experiencias, aprendizajes y re-experiencias (o nuevas experiencias).

La vida es un proceso continuo de experimentar, aprender, ajustar y re-experimentar. El mejor ejemplo es el de un niño aprendiendo a caminar; este se cae cientos de veces pero nadie lo juzga, sino que lo estimulan a seguir intentándolo hasta que finalmente aprende a caminar.

4.     La solución a todas nuestras situaciones se encuentra en nuestro interior.

Las situaciones que experimentamos fueron causadas por nuestras decisiones—conscientes o inconscientes—por lo tanto ya las soluciones están dentro de nosotros esperando que las descubramos.

5.     Respetamos el modelo del mundo de cada persona.

Nuestras experiencias—conscientes e inconscientes—crean nuestra realidad. Por lo tanto, en Armonium no juzgamos la realidad de la persona sino que la ayudamos a descubrir soluciones cónsonas con sus más elevados intereses.

6.     Todos somos maestros.

Cuando consideramos cada interacción como un momento único de aprendizaje y mantenemos una actitud de aprender, entonces maximizamos nuestras posibilidades de descubrirnos interiormente.

7.     Sigo el principio de Hipócrates.

La función de cualquier terapeuta, en cualquier rama de la salud o el bienestar humano, es crear las condiciones para que la persona recupere su equilibrio energético; ya sea físico, mental,  emocional o espiritual.

8.     El ser humano en su esencia está compuesto de energía más información.

 Cuando penetramos más allá de las células del ser humano nos damos cuenta de que estamos compuestos de moléculas,  átomos y partículas subatómicas; todo enmarcado en un proceso de comunicación para transmisión de información ya sea a través de químicos, de señales eléctricas o electromagnéticas.

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